viernes, 6 de enero de 2012

Esto si es un discurso Socialista

Discurso en el Congreso de "La Izquierda", celebrado en Erfurt, el 23 de octubre
La propiedad colectiva es nuestra respuesta a muchas de las preguntas del presente


Traducción y notas: Ángel Ferrero


Discurso de Oskar Lafontaine en el Congreso de Erfurt el pasado 23 de octubre de 2011,  en el que se aprobó el programa de La Izquierda.

Compañeros, queridos amigos y amigas, estimados invitados:
Vivimos en la dictadura de los mercados financieros y nuestros críticos tienen razón cuando nos preguntan por qué a nuestro partido no le va mejor. Los temas de nuestro partido están en la calle. Así que tenemos que preguntarnos: ¿por qué no nos va mejor? Porque en ningún momento se nos reclamó más que en nuestra época, la época de la dictadura de los mercados financieros, bajo la cual el Estado del bienestar es desmantelado y por todo el mundo se extienden el hambre y el paro. Tenemos la tarea de hacer más comprensibles nuestras aspiraciones. Por esa razón con respecto a la dictadura de los mercados financieros digo aquí: nuestra aspiración es una renovación democrática. Nos fundamos como partido de renovación democrática y por ello tenemos que decir qué entendemos por democracia. Lo repito una vez más: la democracia es un orden social en el que prevalecen los intereses de la mayoría. Esta definición es insuficiente. Pero si se añade que en una sociedad como la nuestra, en la que bajan los salarios, bajan las jubilaciones y se recortan los servicios sociales, los intereses de la mayoría no prevalecen y por ello no tenemos ninguna democracia, entonces la controversia con el resto de partidos está servida. Y cuando nada de esto es tenido en cuenta, entonces hemos de ser nosotros quienes preguntemos, también a nuestros críticos en los medios de comunicación, ¿y qué entendéis vosotros por democracia? ¿Creéis que es suficiente con introducir una papeleta de voto en una urna cada cuatro años? ¡Menuda ganga! Lo que queremos nosotros es un orden social en el que no gobierne una minoría, sino en el que prevalezcan los intereses de la mayoría. Por lo que se refiere a los débiles, seguiríamos siendo el partido de las minorías. Ilya me lo ha advertido antes. En efecto, nuestra fuerza es que también representamos a las minorías. Por decirlo claramente, nada me ha enfadado más que el debate sobre el antisemitismo. [1] ¿Por qué? Un partido, que apela a Marx, que apela a Rosa Luxemburg, un partido que tiene a Gregor Gysi entre sus filas no necesita que le den ninguna lección sobre este tema. [2] Quisiera añadir un argumento que siempre me ha motivado para militar activamente en La Izquierda: estoy convencido de que si el fascismo volviera a asomar su terrible faz y persiguiera a los judíos no sería la Springer-Verlag o los altavoces de los otros partidos los que lo combatirían, sino que sería La Izquierda la que estaría antes que nadie en las barricadas. [3] Este tipo de acusaciones contra nosotros carecen de sentido.
Lo que necesitamos para cuando el viento del cambio arrecie, sea cual sea su fuerza, es seguir el camino correcto, compañeras y compañeros, y quisiera hoy recordarlo una vez más y añadir algunos ejemplos. Cuando la dirección es atacada –y lo digo como alguien que durante años ha ocupado cargos en la dirección– lo que necesita la dirección es la solidaridad de todo el partido, también cuando cometen errores. Por ejemplo, cuando he leído en los periódicos sobre esta desafortunada carta de felicitación a Fidel Castro, cuando he leído cómo éste o aquel nos ha criticado, entonces me gustaría compartir con vosotros lo que le dije a un periodista que me entrevistó. [4] Le dije: es verdad, yo también critico a Gesine Lötzsch y a Klaus Ernst, les critico que se hayan atrevido a escribir una carta de felicitación a un hombre que ha aprobado nada menos que la construcción de una cárcel en Cuba, en Guantánamo, donde se tortura a las personas que están allí detenidas ilegalmente. Dije: sí, no es posible enviarle a alguien así una carta de felicitación. Y el periodista entonces me dijo: ¡Pero ése no fue él, fue Bush! Sí, le dije, tienes razón. ¡Pero a Bush le felicita toda Alemania y todo el mundo! ¡Dónde están aquí los estándares, compañeros y compañeras!
Necesitamos seguir el camino adecuado y no dejarnos arrastrar por otros a posiciones defensivas. De ahí este ejemplo sobre Cuba. Podría hablar sobre los Estados Unidos, y pienso en el resto partidos. Acordaos de Madeleine Albright, la Secretaria de Estado norteamericana. En una ocasión le preguntaron si las sanciones contra Irak estaban justificadas teniendo en cuenta que habían causado la muerte de 600.000 niños. Y ella respondió simplemente: “sí”. ¿Dónde están los estándares en la comunidad de valores occidental que esta gente corteja, la misma gente que cree que puede señalar a los demás con el dedo?
El camino correcto y solidaridad con la dirección son pues las primeras propuestas que quisiera presentar aquí. La segunda es que no debemos dispersarnos en discusiones innecesarias cuando se trata de la competencia con otros partidos. En muchas conversaciones he escuchado que deben prepararse las coaliciones con antelación a las negociaciones. Queridos amigos y amigas, esto es falso. Nuestra competencia con el resto de partidos es justa. Debemos precisar nuestro propio perfil. Las negociaciones de coalición se llevan a cabo después de las elecciones y no antes de las elecciones.
Y reclamo aquí también una posición adecuada con respecto al SPD y Los Verdes. Aquí y allá leo que debemos ser más cuidadosos con su entorno. Que debemos hacer más avances hacia ellos. ¿Pero quién ha rechazado el trabajo conjunto? ¿Quién lo ha rechazado en Turingia, en Sajonia-Anhalt, en Mecklemburgo-Pomerania Occidental? ¿Quién lo ha rechazado en Hesse? ¿Quién en lo ha rechazado en Renania del Norte-Westfalia y también en Hamburgo? Los socialdemócratas. ¿Cómo es posible que algunos de nosotros crean todavía que somos nosotros los que tenemos que cambiar nuestra relación con ellos? Son ellos los que tienen la obligación de cambiar, queridas amigas y amigos.
Y todavía algo más. Lo digo muy en serio. Estamos preparados para el trabajo conjunto. Queremos una competencia política justa. Queremos establecer contactos con ellos. Pero desde aquí debo añadir: mientras el SPD y Los Verdes permitan que nos vigile la Verfassungsschutz, [5] mientras crean que en unas elecciones democráticas se pueden emplear métodos policiales, son ellos quienes tienen que cambiar y no La Izquierda, a la buscan poner fin con tales métodos.
La discusión en torno a las coaliciones gubernamentales es ociosa. Quisiera pedir por favor que no nos dejemos llevar más por ella. La cuestión de si hemos de gobernar o no, no es ninguna cuestión en absoluto. Ante vosotros se encuentra alguien que tuvo responsabilidades gubernamentales durante décadas. La cuestión es siempre única y exclusivamente si podemos alcanzar en un gobierno algo bueno para nuestros votantes. Y si después participar en una coalición de gobierno ganamos u obtenemos un buen resultado electoral, entonces es que algo bien hemos hecho. Y cuando tras participar en una coalición de gobierno cosechamos un mal resultado, entonces es que algo mal hemos hecho. Tenemos que trabajarlo y corregirlo. ¡Esto es lo coherente!
Pero lo decisivo en si un partido tiene éxito o no es de hecho lo que Klaus Ernst ha dicho con las palabras de Walter Benjamin: tener las ideas adecuadas y estar convencido de ellas. Tenemos que estar convencidos del programa que hoy se ha aprobado aquí con una holgada mayoría. No se trata de viejas respuestas del movimiento obrero. ¡Es el programa más moderno que hay para afrontar los desafíos de la dictadura de los mercados financieros! Lo que, amigas y amigos, Fukushima fue para Los Verdes –por motivos de tiempo no puedo profundizar ahora en esto–, Lehman Brothers lo fue para la izquierda en todo el mundo, porque el desplome de este banco ha demostrado que lo que se llama capitalismo financiero descansa sobre un colosal absurdo ideológico, porque este sistema debe de ser superado. No hay ninguna otra posibilidad. Hay que acabar con este sistema y superarlo.
Y debemos rechazar la hybris de la que nos acusan el resto de partidos. Cuando hoy he vuelto a oír el soniquete: “La Izquierda se margina a sí misma o sólo decide tonterías.” Eso lo dijo uno de los altavoces de la socialdemocracia. A esto sólo puedo decir: vosotros, socialdemócratas, habéis tenido que asumir en los últimos meses y años tanto como Los Verdes prácticamente todo lo que La Izquierda había recomendado. Eráis vosotros los que teníais las falsas recetas. Ahora os habéis limitado a copiárnoslas. No sólo Guttenberg es un plagiario. [6] Los otros también son unos plagiarios cuando se trata del programa de La Izquierda, de una izquierda moderna y social.
Ahora podemos y debemos presentarnos con orgullo consciente y no arrodillarnos una y otra vez cuando este o aquel periodista recurra a los viejos clichés. Todos habéis leído sobre cómo el keynesianismo era considerado como algo atrasado, pasado de moda, como si estuviera completamente fuera de lugar en nuestra época. ¿Y qué ocurrió cuando Lehman Brothers cayó y la economía mundial estuvo al borde del abismo? Sólo las recetas keynesianas fueron aptas para rescatar a la economía mundial de su desplome. Sólo La Izquierda se ha centrado desde hace años en ellas. Tenemos que estar orgullosos de ello, queridas compañeras y compañeros.
Y cuando se trata de regular a los bancos, se dice desde hace años: sí, pero La Izquierda es desesperanzadamente anticuada. Sólo puede reclamar instituciones públicas o la nacionalización de la banca. Sí, pero cuando se desplomaron, todos los bancos tuvieron de ser nacionalizados, ya se tratase de Obama, Gordon Brown o Sarkozy. Y naturalmente, Angela Merkel. Pensad en el HRE [Hypo Real State], pensad en el IKB [IKB Deutsche Industriebank]. No tuvo más remedio que nacionalizarlos. No tenía otra respuesta. En un orden social en el que los bancos se han vuelto tan grandes que, de desplomarse, arrastran a la economía entera con ellos, los bancos prácticamente están nacionalizados. El Deutsche Bank está nacionalizado. Este tipo de nacionalización nosotros no la queremos. Las pérdidas para todos, las ganancias para una minoría. Si los contribuyentes han de cargar con las pérdidas, entonces las ganancias también han de ir los contribuyentes. Ésta es la respuesta de La Izquierda a la crisis actual.
Por motivos de tiempo sólo puedo ocuparme brevemente de esta cuestión: la recapitalización de los bancos a cargo del estado. En verdad uno se queda sin palabras. El estado amenaza más o menos con sacar la porra, los bancos reciben el dinero de los contribuyentes y después siguen haciendo como hasta entonces como si nada. Ésta es la sabiduría de Merkel y Sarkozy y de todos estos incapaces que están utilizando el dinero de los contribuyentes cuando deberían utilizar el de los delincuentes que han perpetrado todo esto, queridas compañeras y compañeros. Uno tiene ganas de decir: es verdad, toman nuestras reivindicaciones para una recapitalización de la banca. Pero nosotros la ofrecemos de otra manera: recapitalización para los jubilados, recapitalización para los receptores de las ayudas sociales del Hartz-IV, recapitalización de una vez por todas para quienes pasan dificultades económicas. Tienen mucho margen para recapitalizar.
Ya lo dije en una ocasión, la alternativa es cajas de ahorro en vez de casas de apuestas. Quisiera una vez más hacer una propuesta que quizá en uno o dos años será los demás también nos copiarán. La propuesta es lisa y llanamente reintroducir el sector bancario público regulado por el estado. En alemán: ¡devuelvan a las cajas de ahorro y a los bancos regionales (Landesbanken) su responsabilidad y sus garantías! Es muy fácil: si alguien quiere realmente romper de un solo corte todas las cuerdas, entonces se asegura el dinero de los clientes de las cajas de ahorros mediante la intervención pública. No tiene por qué aparecer patéticamente Merkel o [Peer] Steinbrück [SPD] ante las cámaras y decir: garantizamos sus ahorros, cuando la verdad es que no han sido capaces de hacerlo. Tenemos que reconstruir el sistema bancario de manera que los depósitos en las cajas de ahorros sean de nuevo seguros, queridas compañeras y compañeros.
Somos el único partido que da respuestas útiles a la crisis financiera. Estoy totalmente convencido de ello. Cuando el grupo parlamentario habla de que debemos desconectar a los estados de los mercados financieros, se trata de una verdad sencilla pero convincente. No hay otra solución. Todo lo que ahora se decide de otro modo sólo significa liberar de su fardo de responsabilidad a los bancos y a los millonarios para cargárselo a los contribuyentes. No otra cosa ocurre ahora mismo. Y por ello es de agradecer lo que los organizadores han hecho hoy aquí, traer a nuestro compañero Alexis [Tsipras, presidente de SYRIZA] para hablar, porque ha sido claro. Nosotros somos solidarios con el pueblo griego, porque son también víctimas de los bancos como lo son los jubilados y los desempleados aquí en Alemania.
El punto fundamental de nuestro programa es la cuestión de la propiedad. La cuestión de la propiedad es la respuesta a muchos de los problemas de nuestra época. Nosotros preguntamos una sola cosa: ¿Qué pertenece a quién y por qué motivos? Y damos una respuesta clásica. Invité en una ocasión a nuestros críticos a que lo escribieran de otro modo, que lo argumentaran de otro modo, que dijeran algo en su contra. Nosotros decimos que la propiedad se funda en el trabajo y no en la especulación, los tejemanejes financieros o que uno permita que los demás trabajen para él. Ésta es nuestra definición de la propiedad.
Sólo esta estrategia posibilita construir una sociedad democrática. Porque cuando la mayoría trabaja para una minoría, la minoría acumula una gran cantidad de riqueza. Las grandes fortunas significan también poder político. Y no otra cosa caracteriza desde hace décadas y siglos, siglos digo, el orden social. Por eso es necesario poner el poema de Brecht ante el preámbulo de nuestro programa: porque las personas deben aprender que no fueron los reyes los que construyeron los palacios, que no son los Piech o los Quandt o cualquier otro quien ha construido las grandes fábricas, sino que fueron cientos de miles de trabajadoras y trabajadores y en consecuencia les pertenecen por derecho propio. [7]
La propiedad colectiva es nuestra respuesta a muchas de las preguntas del presente. En el caso de los bancos es evidente. Sólo los bancos –y esto vale también para las cooperativas de servicios bancarios– que se caractericen por la propiedad colectiva son estables. Los bancos privados ni han sido ni son estables. Decir lo contrario de los bancos regionales es una mentira de la comunidad de fieles del neoliberalismo. Los bancos regionales fueron estables mientras fueron gestionados públicamente. Sólo a partir del momento en que se los quiso preparar para su privatización, cuando se dibujaron en sus paredes los bonuses, sólo entonces empezaron a comportarse sin ton ni son y a especular. Por eso digo aquí una vez más: queremos nuestro sólido sector bancario público de vuelta.
Repito una vez más algo que para mí es muy importante, concretamente que la cuestión de la propiedad social está también vinculada a la cuestión ecológica. Estoy completamente convencido de que no puede existir un capitalismo verde. Estoy completamente convencido de que en un orden social en el que el impulso de aumentar los beneficios domina todas las decisiones el medio ambiente forzosamente sale perjudicado. Por eso cuando Los Verdes hablan de un capitalismo verde no se trata más que de un engaño colosal. Recuerdo a Eleonore Ostrom, premio Nobel, que ha demostrado que la gestión común de la propiedad es más ecológica que la privada. Lo sabemos de las viejas tradiciones. Sólo mencionaré el uso de la Almende en los siglos pasados. [8] Es algo que se ha demostrado por sí mismo. Por eso Los Verdes tienen que volver repensar esta cuestión. Serán un partido ecologista de veras sólo cuando introduzcan la cuestión de la propiedad. Y es bien claro que por ahora no lo son, porque quien apoya guerras criminales, no puede defender el medio ambiente. Quien no protege a las personas, tampoco protege al medio ambiente.
Sin quererlo, el Papa de Roma proporcionó [en su discurso en] el Bundestag una justificación para nuestro programa. Me refiero, claro está, a lo que se han referido ya Gregor Gysi y Klaus Ernst. Somos el partido de la igualdad y de la libertad. Ambos conceptos son inseparables. Cuando uno se plantea la pregunta histórico-cultural de dónde se originó todo esto, la indicación del Papa de Roma nos da la respuesta correcta: la idea de igualdad nació de la idea de que todos somos hijos de Dios por igual, idea de la que se deriva que todos los hombres son iguales y tienen y merecen la misma dignidad. Por eso nosotros construimos a partir de esta gran tradición cultural y la llevaremos adelante, queridas compañeras y compañeros. Y otra prueba más es la falsa traducción: «ama tu prójimo como a ti mismo». La traducción literal reza: «ama a tus compañeros y a ti también». Ésta es la mejor muestra de la gran idea de igualdad en el cristianismo. Y de esta idea de igualdad se origina también la idea de libertad. Si todos los hombres son iguales, entonces deben ser también igualmente libres, esto es, conducir libremente su vida para poder participar en la vida social. Ésta es la gran idea a la que nos debemos.
Por eso en el I Congreso, en el que tuve que negociar con el PDS, añadí: quien quiera realizar la igualdad y la libertad no tiene que caer en los errores del socialismo de estado, como expresó Camus en una frase del drama Los justos: «si queremos justicia para el futuro, nunca tenemos que abofetear a nuestros contemporáneos.» Ése fue el error del socialismo de estado. Pero hoy nos enfrentamos a los grandes errores del capitalismo, el cual, para conseguir un sórdido beneficio a corto plazo, ha de abofetear cada día a millones de personas. Éste es el gran desafío que se presenta a La Izquierda.
Llegados aquí aparece la fórmula de Rosa Luxemburg: socialismo o barbarie. ¿Qué quería decir con ello? En la filosofía francesa –hablé de ello en una ocasión en el grupo parlamentario– Pascal creó un sistema ordenado en varias categorías. Este sistema de ordenación comienza por el orden económico-legal. Luego viene el orden político. Luego viene el orden moral. Y luego viene el orden ético. Según el análisis de estos filósofos, cuando un orden inferior domina un orden superior, puede hablarse de tiranía o barbarie. En nuestra época eso significa: cuando el orden inferior de la racionalidad económica domina el orden superior de la política, esto no es otra cosa que tiranía o barbarie. Éste es el fundamento filosófico por el que decimos que hoy vivimos en una dictadura de los mercados financieros.
Además quisiera hoy señalar algo que ya señalé en una ocasión en 1989, cuando argumenté a favor del programa del SPD. Lo que quise señalar entonces es que la dimensión estética no se expresa bien en los programas de los partidos políticos. Creo que sin embargo tenemos que llevar a cabo auténticos esfuerzos para integrar también esta dimensión de alguna manera en nuestro programa. El concepto de estética lleva implícito el de propiedad común. Pensadlo bien: ¿Cuáles son las grandes obras de la Humanidad que recordamos y que nosotros ahora –si así se las quiere considerar– tenemos por patrimonio de la Humanidad? Las grandes obras de este mundo fueron creadas por muchos. Son posesión de todo el mundo y, en este sentido, propiedad común. Lo mismo vale para las ciudades, para las grandes plazas y planes urbanos. Fueron creados por muchos, son propiedad común del mundo entero. El error del orden feudal fue que esta propiedad común estaba asignada a un señor feudal. Eso mismo es justamente lo que no queremos. Queremos que lo que fue creado colectivamente sea propiedad colectiva. La propiedad colectiva es el término del futuro, queridas compañeras y compañeros.
Y a la vista de la pausa para la comida, quisiera contenerme y agradeceros que hayáis aceptado la propuesta de crear un cuerpo de ayuda internacional con el nombre de Willy-Brandt-Corps. Sé que para algunos de vosotros ha sido un shock. Pero no deberíamos pasar por alto –y por eso se trató de una buena idea de Luc Jochimsen– que el Programa de Erfurt original fue un programa del movimiento obrero en Alemania y que de este movimiento obrero surgieron después los comunistas, a partir de los cuales más tarde se formaría el SED. Quisiera recordar a muchos socialdemócratas que Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg fueron durante mucho tiempo también miembros del Partido socialdemócrata alemán. ¡Nosotros estamos en esa tradición! [9] Y cuando hoy oigo tantas tiradas del señor [Sigmar] Gabriel, sólo puedo decir: ¿Acaso sabes en qué partido estuvo en una ocasión Herbert Wehner? ¿Sabes de hecho en qué partido estuvo en una ocasión Ernst Reuter? [10] La actual directiva socialdemócrata es olvidadiza. Nosotros no tenemos que caer en este error. Nosotros estamos en la tradición del movimiento obrero de Europa.
Y por ello tiene sentido que nosotros apelemos a un gran socialdemócrata que en materia de política exterior puede ser una guía, que puede ser un faro. Lo digo con plena convicción. Lo diré tantas veces como haga falta. Resistió al Zeitgeist de la época. Cuando la tensión entre los bloques amenazaba con escalar de una u otra manera hasta conducir a una guerra, puso la reivindicación de la no violencia en el centro de su política exterior. Tengo que decir algo: cuando veo cómo patéticamente ahora los medios de comunicación, pero también a los otros partidos, apoyar la guerra en Libia, donde miles de personas han sido asesinadas, sólo puedo decir: ¡Tenemos que volver a la política de no violencia! ¡Sólo la no violencia abre las puertas de la paz en el mundo! Por eso nos mantenemos firmes en estas líneas básicas en política exterior que Brandt formuló ya entonces. Teniendo en cuenta nuestra experiencia con dos guerra mundiales y la compleja historia de Alemania en estas dos guerras, una máxima sigue siendo válida: ¡Nunca más ha de volver a partir una guerra de suelo alemán!
Y hemos discutido la cuestión de las intervenciones en el extranjero –así lo creo yo– de manera muy justa y respetuosa. Quisiera decirles ahora a aquellos que son de otra opinión a la que yo defiendo que he leído atentamente vuestras propuestas, que se encuentran de sobras argumentadas con calidad. Sin embargo, he llegado a la conclusión, y éste es el fundamento de nuestra posición actual: en nuestra época debemos dejar claro que, tras la guerra en Afganistán, tras la guerra en Irak y tras la guerra en Libia, las intervenciones militares no conducen a un mundo pacífico. Hoy como ayer vale contra toda intervención militar un argumento que nunca ha sido refutado: con los miles de millones que se utilizan en las guerras actuales se podría salvar a toda la Humanidad del hambre, la enfermedad y la muerte sin tener que matar ni a una sola persona.
Queridas compañeras y compañeros, hemos aprobado un buen programa. Quisiera agradecer también a aquellos delegados que han votado a favor aunque aquí o allá tuvieran objeciones. Eso quizá valga para muchos de los aquí presentes. Pero hemos mostrado, sabemos, que ahora es el momento de cerrar filas. Ahora se nos necesita más que nunca antes en la historia. Necesitamos el camino correcto. Si os encontráis a alguien en un bar y os pregunta: ”¿Tú eres de La Izquierda?” No os escondáis, no esquivéis la pregunta, miradle a la cara y decidle: “¿Tú aún no?” ¡Ya es hora!
En este sentido, ¡Suerte! [11]

domingo, 25 de diciembre de 2011

Aclaraciones necesarias. Que pretendemos.

Nosotras y nosotros, solo tenemos un enemigo, el capitalismo que provoca la degradación social y moral y es por naturaleza anti-democrático y su expresión ideológica actual el neoliberalismo. Estamos pues enfrentados a toda formula neoliberal parta de donde parta. El PP ahora es la máxima expresión del poder neoliberal político y por tanto lo combatimos. Pero el PSOE oficial actual, no puede combatir el neoliberalismo -ni está en condiciones, ni es creíble- es por eso que hay que construir una alternativa antineoliberal desde el socialismo. El socialismo, no es un partido y menos un partido cuajado de liberales. El Socialismo es un ideal de igualdad y de sociedad sin clases, ni explotadores, ni explotados, por eso las y los socialistas debemos construir un frente de lucha y colaborar con un Frente Amplio Antineoliberal, que pueda enfrentarse al PP con éxito y vencerlo, desde la unidad y la solidaridad de clase y de las clases populares, del pueblo.

No somos anti-psoe,  de hecho algunas y algunos seguimos estando en el PSOE y lo conocemos bien, incluso demasiado bien, por eso hemos llegado a la conclusión de que en defensa del Socialismo hay que construir la fuerza de la izquierda eco-socialista y transformadora, que rescate el legado de Pablo Iglesias y el profundo y sincero republicanismo igualitario repúblicano de tantas y tantos socialistas.

Las clases populares y los jóvenes rebeldes del 15M y sus simpatizantes desprecian a los "profesionales" que han hundido el socialismo. Los desprecian con razón y han dejado de votarles.
Es más facil y más clarificador para el socialismo, construirlo al margen de un grupo de traidores y traidoras de clase media alta y acomodados desclasados que tanto daño nos hacen y que además impiden que las clases populares que si confiaron en los socialistas, lo vuelvan a hacer en una Plataforma que impulse un nuevo renacimiento del socialismo.
platasoc@gmail.com
Cuando finalice el congreso del PSOE convocará una jornada de reflexión y de reconstrucción del Socialismo que nos haga avanzar hacía el siglo XXI y no un socioliberalismo que no desea ponerse detrás de la pancarta. Nosotras y nosotros, si estamos dispuestos a caminar y acompañar las pancartas de lucha de los pueblos del Estado Español.

viernes, 9 de diciembre de 2011

El problema

El problema actual del PSOE consiste en que se ha olvidado de cuál es la ideología socialdemócrata. Se ha convertido en un partido liberal; liberal, sí, en materia de derechos civiles y de costumbres, pero también en materia de política económica.

El problema, es igualmente que el PSOE ha sido tomado para siempre por una casta profesional de funcionarias y  funcionarios sin ideas y está en manos de las empresas de comunicación del Sistema en el reino de España.

El problema es que cuando la monarquía más se desprestigia en el reino de España y enseña su cara corrupta, el PSOE sigue siendo monárquico y calla, es decir es cómplice.

El problema es que la Internacional Socialista es una realidad solo europea y euro-céntrica, al tiempo que las pocas fuerzas que tiene en otros continentes, están al servicio de las oligárquicas y no apoyan los procesos de cambio y hacía el socialismo.

El problema es que las personas socialistas, no tenemos ya nada que hacer en el PSOE para luchar por las clases trabajadoras y populares.

El problema es que hay que construir una oposición dura y valiente contra el PP y la derecha neo-liberal y neofranquista y el PSOE no puede ser oposición, por que tiene demasiado que callar y mucho más en común con el PP que con las fuerzas sociales y el 15M así como con el resto de la Izquierda. Además al haber reformado -con el PP- la Constitución, se ha convertido en un partido neoliberal. El PSOE ya no es socialdemocrata, socialista hace tiempo, dejo de serlo.

El problema es que para defender el legado de Pablo Iglesias, Largo Caballero o Fernando de los Rios y Juan Negrín, hay que irse del PSOE para impedir que siga engañando a la sociedad.

platasoc@gmail.com

domingo, 4 de diciembre de 2011

¿QUE ESPERAMOS?

¿Que esperamos? muchas personas honradamente socialistas y de izquierda, están preparando incluso con ilusión el próximo congreso del PSOE. Con respeto, pierden el tiempo. El PSOE tiene un aparato oligárquico de poder, ligado además a grandes centros de poder real, externo, que impide cualquier cambio. El PSOE, tiene compromisos, deudas con los bancos y el férreo control ideológico del grupo empresarial PRISA entre otros que lo tienen, no secuestrado, no, controlado.
Los esfuerzos, debieran ir dirigidos a construir una fuerza socialista, ligada a las clases populares y en confluencia con las izquierdas plurales.
Por eso desde la Plataforma Socialista de Izquierda llamamos a construir esa alternativa. Sabemos que muchas y muchos tenemos a cierto temor a la aventura o a ser manipulados o a nuestros puestos de trabajo, que dependen del oligarca socioliberal de turno. A pesar de ello, os invitamos a reflexionar y a romper con las ataduras hacía aquellas y aquellos que han convertido al PSOE en una fuerza NEOLIBERAL y que lo están llevando al matadero y a la basura.
Hoy muchos jóvenes y gentes sencillas, desprecian al PSOE y a los socialistas. Todo por culpa de la oligarquía dirigente  y nuestra complicidad y silencio.
No perdamos el tiempo y construyamos algo nuevo y de acuerdo con los nuevos tiempos, el Socialismo del siglo XXI , en lugar del socioliberalismo del pasado.
El correo platasoc@gmail.com puede recibir con total garantía de privacidad tus propuestas.
AL OBJETO DE CONFORMAR IDEAS Y CON EL PARAGUAS DE LA ASOCIACIÓN POLÍTICO CULTURAL SOCIALISMO21 HA FINALES DE FEBRERO CONVOCAREMOS UNA REUNIÓN Y MIENTRAS TANTO, PENSAD Y DIFUNDID.

martes, 29 de noviembre de 2011

¿QUE ESPERAMOS?

La pelea entre Chacón y Rubalcaba puede entretener al PSOE, aunque ¿representan en verdad algo diferente? Dos ministros del mismo Gobierno que prometió una cosa e hizo otra. Nuestra democracia está madura para enfrentar una pregunta: ¿a qué espera la izquierda del PSOE para avanzar en la creación de una nueva formación emancipadora?
Juan Carlos Monedro

EFECTIVAMENTE ¿QUE ESPERA?¿QUE ESPERAMOS?

martes, 22 de noviembre de 2011

Reflexionemos y actúemos.


Bien, reflexionemos. La cúpula socioliberal ya ha hundido el PSOE y sale por la puerta falsa del Gobierno, apoyando al PP en un traspaso "modélico". Los mercados han conseguido su objetivo y colocado al PP, en el gobierno, tras el adelanto electoral. IU ha salvado la cara de la Izquierda. Pero queremos las y los socialistas "sorpasso" NO. QUEREMOS: colaborar en reorganizar la izquierda en una arti...culación de un PODER POPULAR nuevo y antineoliberal. En el la Plataforma de Socialistas de Izquierdas, desamos agrupar a las y los socialistas para construir el nuevo sujeto politico de LA IZQUIERDA, plural, participativo y amplio. Aspiramos a organizar y organizarnos. El PSOE esta en manos de una casta profesional, gerencial y acomodaticia que no representa ya al Socialismo, en el estado español.
 
Es hora de que las y los socialistas, perdamos el miedo y dejemos de colaborar con una fuerza politica, acomodada al sistema, que la malloría de los jóvenes perciben como su enemigo y rendida ante los mercados. Solo utiliza un lenguaje de izquierdas, para atrer votos y cuando gobierna, no hace ni políticas socialdemocrátas siquiera y esta vez, no ha colado. La gente ha dicho basta ya de engaños y tonterias. Los dirigentes y las dirigentas del PSOE han conseguido que la gente odie a los socialistas y nos han dado una ostia monumental. ¿Hasta cuando vamos a tragar? Las y los que han perdido cuatro millones de votos, no han tenido la verguenza torera de dimitir e irse. Es indigmnate. Indignémonos !!
La PLATAFORMA SOCIALISiTA DE IZQUIERDAS te llama a perder el miedo y la paciencia y escindirte para organizar un Bloque de las Izquierdas Antineoliberales.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Analisis y propuestas

Colgamos aquí este articulo, interesante, en nuestra opinión para el debate socialistas del politólogo socialista y ex presidente de Attac Carlos Martinez, miembro también de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción, pues abre perspectivas de debate y se atreve a hacer propuestas concretas valientes.


La crisis de la socialdemocracia. Busquemos salidas

Publicado en 07 noviembre 2011 por amalia

Carlos Martínez – ATTAC Andalucía

Crisis política y social democracia
Desde un punto de vista solamente político, uno de los grandes problemas que vivimos es la crisis y desnaturalización de la socialdemocracia que ha dejado a las clases populares de Europa sin uno de sus referentes políticos principales. El problema que existe es necio no analizarlo al objeto de ver como lo superamos. Lo más grave es que cuando esta fuerza política se convierte en socioliberal hace ya unas décadas y se convierte claramente, -no por que no lo fuera ya algo antes- en una fuerza del sistema.
La ampliación de la Unión Europea a la Europa del Este, la antigua Europa ligada a la URSS, amplía el problema y aún sabiendo que no es políticamente correcto el enumerarlo, hay que analizarlo puesto que es un operación frente a la que la izquierda francesa (puede que la más lúcida del continente), manifestó su oposición por estás rápidas incorporaciones, apoyadas con entusiasmo por los Estados Unidos de América, que desnaturalizarían el sueño de una Europa democrática y social y fortalecerían su derechización introduciendo una quinta columna pro-norteamericana en el continente.
Estaba claro que estas incorporaciones de urgencia, apoyaban las tesis neoliberales, incluso desde las nuevas socialdemocracias del este, a pesar de ser algunas de ellas antiguos partidos comunistas reconvertidos. La Unión Europea es en estos momentos algo imposible para las izquierdas, mientras los pueblos del este no comprendan y vean ellos mismos las profundas negatividades del capitalismo y que éste es posible superarlo en democracia.
Pues bien, así ha sido al pie de la letra. Los estados del antiguo bloque del este apoyan todos los pronunciamientos, directivas y reglamentos de la Unión, más neoliberales y son los principales aliados de Gran Bretaña y de Alemania, además de ser actualmente el mercado principal de la potencia germana, que dicho sea de paso juega sus propias cartas en el complicado tablero de ajedrez europeo.
El fenómeno europeo de la socialdemocracia tiene su propia crisis, que afecta y mucho a cualquier solución política del continente. Pues la socialdemocracia, también fue engullida por la revolución conservadora. Los dirigentes socialdemócratas aceptaron las tesis del reequilibrio del estado del bienestar y de la necesidad de limitar las prestaciones del estado providencia, que ellos mismos habían contribuido a crear de forma decisiva. También asumieron las privatizaciones, implementado y ejecutando muchas. Las mismas que conservadores y liberales.
La socialdemocracia de la tercera vía, gracias a Guiddens, Blair y Shcrroeder se convierte en socioliberalismo y se queda sin un mensaje claro hacía las clases populares. Ya no tienen ninguna nueva ilusión que conquistar, ni sociedad sin clases y justa a la que aspirar. Han renunciado a sus principios y además no son especialmente capaces de digerir las propuestas innovadoras como las verdes y/o ecológicas. Son partidos del sistema y se derechizan transformándose en una suerte de partidos liberal-progresistas, que protegen a los mercados por encima de todo.
Los socialdemócratas cuando gobiernan ejecutan políticas de derechas y neoliberales. De hecho la socialdemocracia europea ha sido clave en la construcción de la Unión Europea, mercantil, economicista y profundamente neoliberal, que las clases populares europeas sufren. Nunca se ha opuesto con contundencia a directivas regresivas en lo laboral y profesional como La Bolkenstein o de Servicios de Interés General u otras que han ido “liberalizando” el sistema y desprotegiendo a las clases trabajadoras y populares.
Los Verdes, se están igualmente acomodando al sistema, en el caso alemán a pasos agigantados, influyendo decisivamente en el resto de los partidos verdes europeos. Son además estos partidos verdes, muy anti comunistas, tal vez por razones distintas a los conservadores, pero lo son y de hecho, los verdes alemanes antes pactan con la Democracia Cristiana que con Die Linke.
En el caso español, se puede aplicar todo lo anteriormente dicho a la situación que hemos vivido y sufrimos en la actualidad. Felipe González derechiza su partido y lo acomoda aunque mantiene a algunos ministros y ministras a su izquierda. Con Zapatero, todo alcanza tintes tan dramáticos como esperpénticos. Zapatero llega a la secretaría general gracias a la izquierda del PSOE, ante la posibilidad de que venza el derechista, católico y demagogo José Bono. Pero finalmente Zapatero, le supera y vence. Sacando las tropas de Irak, logrando avances en materia de derechos civiles e igualdad de genero, pero sin embargo, aconsejado no se por quién, entiende que el Gobierno no debe intervenir en la economía y regularla,-incumpliendo de esta forma un regla de oro de la socialdemocracia clásica- para al final y tras el crack de 2008 postrarse ante la banca, las fundaciones conservadoras como FEDEA y las presiones de Alemania y Francia. Zapatero actualmente vive una extraña y personal luna de miel con el PP y Rajoy, en un remedo personal de coalición de facto, captada por los movimientos indignados, de protesta social y la izquierda alternativa, que gráficamente lo definen como “PPSOE”. Y así se confronta su partido, -que lo ha apoyado y seguido casi sin fisuras- a unas elecciones generales, en las que ha logrado que la gente no solo desconfíe de “los socialistas” sino que desee darles la gran patada, aunque se lo piensen algunas y algunos, por aquello de que viene y viene la extrema derecha.
El panorama europeo es, en definitiva, profundamente conservador y fiel aliado de los EE.UU en lo económico político y militar. España, lo es y su presencia en zonas calientes del mundo en aventuras militares que no se puede permitir, así lo atestiguan.
Son sin embargo precisamente dos escisiones por la izquierda de partidos socialdemócratas, las que en estos momentos más se esfuerzan por construir algo nuevo, elaborar una ideología de las clases populares, y que además tienen más credibilidad para emprenderlo, y son Die Linke en Alemania y el Parti de la Gauche en Francia. Aliados además o fundidos con los partidos comunistas respectivos, a los que les aportan frescura y renovación.
Estas son seguramente las vías a seguir, para construir políticas a la izquierda, y en el caso español, para posibilitar la aparición de una nueva fuerza popular, unitaria, antineoliberal y profundamente democrática e inclusiva y participativa que nos permita reemprender el post 20N con garantías de éxito, pues las políticas regresivas y antipopulares que el PP continuará y profundizará nos obligarán a luchar, a resistir, a rechazar.
Es pues de desear que desde las cenizas de la socialdemocracia devenida en socialiberalismo, surja el socialismo. Pero entiendo que la tarea del socialismo y de las y los socialistas aquí y ahora, no es mirarse al ombligo. es colaborar en construir una amplia red de convergencia social que posibilite la toma del poder político de las clases populares, de las y los indignados, de las y los trabajadores. Partiendo desde lo que tenemos y de esa gran obra colectiva que se llama 15M que todas y todos los que no nos resignamos hemos contribuido a levantar. Hemos caminado y aprendido mucho, pero ahora ni podemos ceder, ni podemos ser infantiles. Esto es duro y complicado, pero vale la pena. Cuando muchas y muchos gritamos socialismo o barbarie, es por que, o construimos un mundo nuevo, justo y de todas y todos, o el cambio climático, la guerra, las mafias, los especuladores y los banqueros, acabarán con éste.
Ante este panorama, no estaría mal vencer de una vez nuestros prejuicios eurocentristas y aprender de los procesos latinoamericanos, antineoliberales, patriótico-populares y hacía el socialismo, que partiendo de fuertes movilizaciones populares y pese a la agresividad del imperio y las derechas propias y extrañas, están arrancando de la pobreza a millones de personas y haciendo participar en política a sus pueblos, mientras hasta hace poco más de una década esto era exclusivo de sus oligarquías.